Vive y deja vivir.
He aprendido. He aprendido que estar triste no merece la pena. Que hay que disfrutar de cada momento como si fuese el último. No dejes pasar ninguna oportunidad y que nada se anteponga ante tí. No merece la pena sufrir. Pase lo que pase, afróntalo con valor y sé tu mismo. Sé feliz, y no te preocupes de lo que piensen los demás. No le preguntes a nadie lo que debes hacer con tu vida: pregúntatelo a ti mismo. Vive y deja vivir, porque si no lo haces, nunca serás feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario